EL PROYECTO EN EL BARRIO DEL PORTIÑO
estudio del barrio
- introducción
- memoria
- servicios urbanísticos
- análisis socioeconómico
- análisis de viviendas
- situación legal
- conclusión
INTRODUCCIÓN
Observamos que Campanario es una estructura urbana, ordenada y ortogonal; es una pieza unitaria constituida por unas viviendas municipales construidas con unas alineaciones racionales.
Así pues, se trata de un barrio. Este se organiza en cinco manzanas dispuestas ortogonalmente, proporcionando una cierta protección contra el viento.
El elemento que caracteriza al barrio es la antigua escuela, hoy multiusos. A partir de ella se generan dos pequeñas plazas, muy vividas.
El crecimiento natural de la población del barrio ha motivado la aparición de infraviviendas informales autoconstruidas.

LA MEMORIA DEL BARRIO DE O CAMPANARIO




Al principio de los años 60 del siglo pasado, a un deslumbrado Sr. alcalde, se le ocurre la idea de que lo mejor para la ciudad de A Coruña era esconder todos los focos de pobreza en el medio de este monte donde nadie lo pudiese ver. Así nace el barrio de O Campanario; con un grupo de cinco familias, que fueron seguidas de otras tantas hasta ocupar, en un corto espacio de tiempo, los 44 barracones que el Ayuntamiento había construidos para ellos.
Fueron años muy duros, había mucha hambre y la tuberculosis azotaba el barrio. Aquí no se acercaba nadie, los taxistas no se atrevían a meter su coche hasta aquí. Solo veíamos pasar por el camino de abajo a cinco marineros o agricultores de San Pedro de Visma con sus carros de vacas. No conocíamos la escuela, ni nos preocupaba; nuestros esfuerzos se centraban en poder vivir.
La primera persona que se preocupó por los habitantes del barrio fue Dña. M™ Teresa Salorio Suárez, hermana de un antiguo alcalde de A Coruña. Venia todos los días a pinchar y a traerle alimentos a todas las personas que padecían tuberculosis.
En 1964, un vecino aprovecha una sala del barracón para convertirla en tienda - bar.
En l965, apareció el Padre Villa. Lo primero que hace es habilitar tres barracones, un barracón para estudiar, otro para una cocina y el siguiente, un comedor para los niños.
Todo empezó a cambiar, en la cara de los adultos de este barrio se reflejaba la esperanza y a los niños por primera vez les había visitado los Reyes Magos.
Enseguida se construye un pozo para abastecer las casas de agua, ya no teníamos que ir a la fuente a recoger agua con cubos. Los vecinos empezamos a albergar esperanzas de futuro.


A continuación se construye un bloque de cuatro casas, y rápido se hace un edificio que tiene como función principal la enseñanza, con unos profesores maravillosos; un ropero donde se nos facilitaba la ropa y un dispensario - aquí nadie puede olvidar la labor desinteresada del Dr. Luis y sus enfermeras -.
Pero su gran obra, sin duda, fue la fundación del tele - club lo que seria actualmente el local social. Ahí nos reuníamos todos, payos y gitanos para jugar, leer y ver la televisión. En nuestra memoria aún permanecen las famosas partidas del "chinchimonis" protagonizadas por Carracedo, Pepe, Tuto, Genaro y el Padre Villa. En el tele-club, Antonio Gabarri, Javier Gabarri, Manolo Gabarri, Francisco Gabarri, Oscar Gabarri, Ramón Pérez, Pedro Pérez, Ricardo Pérez, Javier Iglesias, M™ José Iglesias y otros payos y gitanos aprendieron a conocerse mejor; hemos logrado tolerarnos y hemos conseguido tratarnos como hermanos. Si alguien ha tenido en este mundo la sabiduría de romper las barreras de dos razas distintas, ese fue el Padre Villa.


En 1.968 se funda en nuestro barrio la peña de fútbol Agarimo, que en aquellos tiempos fue el único equipo de fútbol formado por payos y gitanos.
En 1.973, Cáritas comienza a construir un bloque de 12 viviendas, que al finalizarlo en 1.975, es ocupado por gitanos desalojados de Casablanca y el "rellenado". Los desalojados de Casablanca regresan de nuevo a sus chabolas alegando que no tenían agua en las casa. Y efectivamente no tenían agua, y a partir de ese momento los demás vecinos tuvimos que compartir el agua con ellos. Tenían que ir con garrafas a las casas que recibían el agua del pozo para hacer la comida y fregar, por que para lavar la ropa tenían que ir al lavadero municipal que había a trescientos metros.
En 1.975, el Ayuntamiento asfalta toda la carretera, desde el transformador de Fenosa hasta el puerto y nuestro barrio. Ese mismo año dejamos de utilizar el agua del pozo; el Ayuntamiento nos conecta la traída de agua.
Al fundarse en 1.975 la Ciudad de los Muchachos, el Padre Villa se marcha para Arteijo con 25 niños de nuestro barrio. Desde ese momento pasa a trabajar con nosotros Cáritas Interparroquial. Aunque siguen funcionando la escuela y el tele-club, descienden la cantidad de alumnos y desaparece la peña de fútbol.
En 1.980 se funda la peña Encontreino, que es el nombre del bar que se abre en ese año.
Pasan los años y Cáritas no logra tomar el rumbo del barrio hacia la integración social, y lo deja en manos de la asociación Chavós y desaparece el tele-club.
Con Chavós no se mejora nada. Es cierto que se preocupa de que la personas tengan todas el permiso de conducir y hace algún cursillo de peluquería, jardinería y cocina, pero se olvida totalmente de la juventud y de las necesidades principales del barrio, como por ejemplo la vivienda -ya había cuatro familias viviendo en chabolas-.
En 1.987, nos enteramos por la prensa de un proyecto de vivienda para los vecinos del Portiño presentado por Cáritas. A nuestras manos incluso llegan los planos y los vecinos albergan esperanzas de vivienda digna. Pero pasa el tiempo y nadie nos explica nada y todo queda en el olvido.
En 1990, empezamos a ser beneficiarios de los excedentes alimenticios de la Unión Europea, que recibimos dos veces al año por medio de la Cruz Roja española.



En 1.991 al margen de la asociación Chavós, un vecino toma la iniciativa de fomentar el deporte en el barrio, y con la colaboración de la A. J. Brétema, consigue federar a 40 niños en las categorías de benjamín, alevín, infantil, y cadetes de fútbol sala. Desde el principio la A. Juvenil nos abrió sus puertas y, además de fútbol sala y pin - pon, organizaba excursiones, acampadas y diversas actividades de ocio y tiempo libre.
En l.996 los vecinos del barrio detectan un traficante de droga, enseguida se reúnen los más antiguos del barrio y toman decisiones con el respaldo de la gran mayoría. Se recogen firmas de todos los vecinos para mandar al Gobierno Civil y se pone una denuncia en el juzgado de guardia. Ponemos vigilancia por turnos para avisar a los "yonkis" que en nuestro barrio no se vende droga. Esto desata una lucha con el traficante y su familia, llegando en algún momento a peligrar nuestras vidas.
En Septiembre de ese mismo año se produce el famoso derrumbe de la escombrera y el posterior desalojo de los vecinos. En nuestros corazones aún permanece la lucha noble pero al mismo tiempo amarga que hemos vivido. En nuestro apoyo, los ciudadanos coruñeses estamparon sus quejas contra el racismo con las 25.000 firmas recogidas por los vecinos del barrio. Nadie en la historia de A Coruña consiguió recoger tantas firmas.
En Mayo de 1.997, por mayoría se decide crear la Asociación de Vecinos Campanario y comunicarle a Chavós que abandone nuestro barrio.
En 1.998 todo el vecindario se manifiesta pacíficamente en la entrada de la escombrera, ya que el futuro sellado se realizará sin tener en cuenta a los 40 trabajadores que en ella se ganan la vida.
Con la Asociación de Vecinos las cosas empiezan a funcionar mucho mejor. Conseguimos el apoyo de asociaciones como la O.A.S. y Castacaló, que se preocupan de dar apoyo en los estudios a los jóvenes; Stª Lucia, que periódicamente trae ropa y alimentos. Nos hemos unido a la Asociación Comunitaria Distrito V, en la que nuestros niños participan muy activamente en actividades de grupo.
Pero nuestro mayor logro, fue conseguir el apoyo de infraDOMUS con los que vamos a presentar un esperanzador proyecto de viviendas al Excmo. Ayuntamiento de A Coruña.
En Julio y Agosto del 2.000 esta asociación, formada por profesionales y estudiantes de arquitectura, ingeniería, arquitectura técnica, sociología y derecho, ocupan una de nuestras aulas del local social y comienzan los primeros trabajos para el proyecto de vivienda social. El propósito es presentarlo en Julio del 2.001 al Excmo. Ayuntamiento de A Coruña, siendo sus beneficiarios los habitantes del Portiño.
A finales de Noviembre del año 2000 se selló la escombrera y muchos de nuestros vecinos quedaron sin trabajo, y tras negociar varios meses con la empresa concesionaria de la planta de reciclaje, logramos colocar a dos vecinos, que luego fueron seguidos por otros dos, y tres más, y así, hasta un total de 10 trabajadores actualmente. En ese mismo año se renuevan las cañerías de la traída de agua y por primera vez somos abonados a Aguas de A Coruña.
Y en el 2.001, el Consistorio asfalta todo el barrio y por petición vecinal, el Excmo. Ayuntamiento de A Coruña hace homenaje al Padre Villa con un busto en la entrada del barrio.
Ramón Pérez Basich. Presidente A. V V.. Campanario

ANÁLISIS SOCIOECONÓMICO
Los datos que se comentan en este apartado son el resultado de un censo realizador por el grupo de trabajo infraDOMUS durante el mes de Agosto de 2000.
El perfil general de las familias de Campanario que se abstrae de la explotación de los datos del censo realizado, apunta a una situación que debemos calificar de vulnerabilidad y no de marginalidad. Son familias pobres, no marginales. Son familias "completas" -esto es, nucleares con hijos; a veces, también, legalmente "numerosas" (de tres o más niños). Pero no son hogares "superpoblados". El hacinamiento responde más a las características de las viviendas que habitan que al número de miembros que componen cada hogar. Las mayores dificultades económicas remiten a una situación de paro estructural que, no obstante, afecta a una población de alto potencial productivo.



ANÁLISIS DE VIVIENDA
En Agosto de 2000 se realizó la toma de datos para el análisis de las viviendas.
Se cubrió esta ficha por vivienda, atendiendo a su identificación, arquitectura y tipología, régimen de la propiedad, características constructivas, condiciones higiénico - sanitarias, equipamiento y ocupación.
A partir de esta información, observamos que las viviendas de una misma tipología tenían características similares y decidimos estructurar el análisis residencial por tipologías.
En Campanario existen seis tipologías que coinciden con las distintas fases de crecimiento del barrio:
- (1)viviendas de planta baja en hilera muy alargadas con cuatro estancias conectadas por un corredor, con un pequeño aseo al fondo y un patio;
- (2)viviendas también en planta baja, de mayor superficie útil, distribuida en cuatro estancias, baño completo y patio;
- (3) bloque de bajo+1 con seis viviendas, en dos portales, organizadas en tres estancias y un baño completo alrededor de un espacio central que contiene la cocina, el comedor y el estar;
- (4) viviendas en planta baja con cuatro estancias organizadas en torno a un distribuidor y baño completo;
- (5) bloque de bajo+2 con dos portales y doce viviendas con una distribución similar al otro bloque;
- y (6) construcciones informales producidas por el crecimiento vegetativo del barrio.
Distinguimos dos sistemas constructivos:
- (1) en viviendas en planta baja, muros de carga de bloques de hormigón con cubierta de fibrocemento sobre viguetas prefabricadas;
- (2) en bloques, estructura de hormigón con cubierta de fibrocemento sobre muros palomeros y viguetas prefabricadas.
Como resumen podemos decir que la proyectación y construcción original de estas viviendas es muy deficiente; todas las patologías que probablemente aparecieron en los primeros años de vida de las edificaciones se han ido agravando lógicamente con el paso del tiempo, dadas las agresivas características climatológicas del entorno.
Además las viviendas son muy pequeñas lo que conduce al hacinamiento aun en familias pequeñas. Y esto, claro está, no es un problema originado por el número de personas que integran el hogar sino por el incumplimiento de los mínimos existenciales a la hora de abordar el proyecto.



SITUACIÓN LEGAL
Las situaciones de ocupación pueden resumirse en tres:
A.- Aquellas personas que habiendo suscrito un contrato de arrendamiento con el Ayuntamiento, continúan habitando el inmueble objeto del mismo.
Todos los contratos son de fecha anterior al 9 de Mayo de 1985, por lo que de acuerdo con la Disposición Transitoria Segunda de la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994 de 24 de Noviembre (en adelante LAU de 1994), se regirán por las normas de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, con las modificaciones contenidas en la referida Disposición Transitoria.
B.- Contratos de Precario suscritos por los ocupantes de las viviendas del «Bloque de Caritas».
El precario se define con la cesión de uso de un inmueble por mera condescendencia del propietario y sin abono de renta o merced. Además en este caso el propio precario aparece documentado contractualmente, vinculando a la entidad benéfica, «Caritas», y al propio municipio, en su calidad de propietario de los inmuebles.
C.- Ocupantes de viviendas municipales que han sido abandonadas por los originarios inquilinos.
En este caso, fácticamente se podrían distinguir los que conservan los contratos iniciales, y los que no los tienen, aun así en ambas situaciones estaríamos ante un precario, pues el Ayuntamiento reconoce su presencia, pues constan empadronados en esas viviendas, las mismas están asignadas con su numero de policía, y tienen suministro de agua (o al menos su correspondiente acometida), electricidad, y algunas línea telefónica.
Mención a parte merecen las situación de aquellas personas que ocupan chabolas u otras edificaciones realizadas ilegalmente:
La autoridad municipal también reconoce su presencia, pues ha dotado a esas edificaciones de número de policía, y además incluso algunas tienen suministro de agua, o al menos acometida para el mismo. Por todo ello, dichas situaciones podríamos calificarlas también de precario.
CONCLUSIÓN
Los ciudadanos que habitan el barrio de «O Campanario» tienen el carácter de ocupantes legales (a titulo de arrendamiento o precario) de infraviviendas de titularidad municipal, lo que determina una diferencia cualitativa con lo que podríamos denominar «chabolistas» en sentido estricto, que tienen la condición de ocupantes ilegales, aunque con matizaciones respecto a aquellas personas que habitan «chabolas» en el barrio de «O Campanario» que en base a las razones ya expuestas si que ocuparían legalmente los inmuebles .
Tal condición determina que ante cualquier actuación urbanística tengan un derecho legal a que se les garantice su realojo, que podría perfectamente enmarcarse en las relaciones mantenidas entre la administración municipal y la autonómica (IGVS) en orden a la erradicación del chabolismo y la infravivienda (que ya ha supuesto actuaciones puntuales como las viviendas de los «Arcones de Orillamar»), y en las que encaja perfectamente la propuesta del «Grupo de Trabajo infraDOMUS» que partiendo de la iniciativa de la AA.VV de «O Campanario», busca una solución flexible y adaptable al ejercicio practico de ese derecho legal al realojo dimanante del desarrollo urbanístico.